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10 mentiras de la IA en marketing y negocios

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Hablar hoy de inteligencia artificial en las empresas no es novedad… pero la noticia que nadie te dice es que en la mayoría de ellas, los resultados no se están dando como se esperaban. Según datos 2025 del MIT, el 95% de los programas piloto de IA no logra un impacto medible. Apenas un 5% se traduce en retorno real. ¿Esto quiere decir que la IA no funciona? No, pero hay que entender la realidad sobre ella, y por eso hoy vamos a desvelar 10 mentiras de la IA en marketing y negocios ¿qué es verdad y qué es mito?

¿Es falso lo que se ha dicho sobre la IA? ¿Es mentira que tenga el potencial para ser el cambio catalítico del que tanto se ha hablado? Nada de eso, sin embargo sí ha habido un exceso de ficción y por eso hay que separar las exageraciones de la realidad.

Aquí las 10 mentiras de la IA en marketing y negocios más comunes:

1. La IA reemplazará a la gente

¿Cuál es la verdad?: La IA no reemplaza personas. Reemplaza tareas.

El Foro Económico Mundial proyecta que la IA desplazará 92 millones de empleos para 2030… ¡pero creará 170 millones nuevos! El resultado neto es positivo: 78 millones de puestos adicionales.

El foco debe ser claro: automatizar el trabajo de bajo valor. Reportes, tareas repetitivas, procesos administrativos. Así se libera al talento para tareas críticas: estrategia, creatividad, empatía. Es en esas tareas donde la IA no puede competir. La IA puede ayudarnos a desarrollar toda la estructura de una campaña de marketing o un plan de negocios, pero no generar la idea llena de chispa e innovación detrás de ello.

2. La IA puede dañar la identidad de mi marca

¿Cuál es la verdad?: Si la IA está correctamente alimentada con tus guías de marca, fortalece la voz de la misma; de lo contrario, diluye su esencia.

El miedo no es infundado: el contenido generado por IA puede resultar genérico y robótico. Sin embargo, el problema no radica en la tecnología, sino en la ausencia de dirección editorial. Diversos estudios revelan que los consumidores no rechazan el contenido asistido por IA, siempre que este aporte valor y mantenga una calidad indistinguible de la humana.

Una IA configurada con lineamientos de marca claros (ya sea en ChatGPT, Gemini o Claude) puede reducir horas de producción a minutos. Por el contrario, si se utiliza sin contexto ni directrices, el resultado será un contenido plano y sin personalidad.

La clave para un flujo de trabajo impecable está en la personalización avanzada: el uso de GPTs personalizados, Proyectos de Claude o Gems de Gemini permite que la IA actúe como un guardián de tu identidad visual y narrativa. Recientemente Ben Affleck aclaró muchas de las mentiras de la IA, explicándolas muy bien en este video:

3. La IA solo requiere configurarse una vez

¿Cuál es la verdad?: Requiere supervisión humana continua y ajuste estratégico.

La IA no es un electrodoméstico. No veas a la IA como un tostador que siempre hará la misma tarea sin fallar, sino como un asistente brillante pero que a veces se despista y por ende, se equivoca. Si no revisas lo que hace, los errores se van acumulando como una bola de nieve hasta que te meten en un problema. La clave del éxito no es ‘usar IA’, es saber supervisarla para que tu marca no pierda la chispa humana.

La IA es una máquina predictiva. Esto quiere decir que te va a dar lo que probabilísticamente es la respuesta más adecuada a tu pregunta, de acuerdo a todo el entrenamiento que se le dio. Es por eso que a veces la sentimos tan segura de lo que dice y le creemos ciegamente. Grave error. La realidad es que puede tener graves equivocaciones, sesgos, imprecisiones y aún alucinaciones.

4. El contenido de IA siempre suena robótico

¿Cuál es la verdad?: Un modelo bien entrenado puede ser indistinguible del humano.

La percepción de “roboticidad” viene del uso de modelos genéricos sin personalización. Pero si entrenas con tus activos de marca, tu estilo, tus datos, la IA aprende a sonar como tú. La clave no es el modelo, es la data, el entrenamiento y la habilidad del humano que le guía.

Si quieres que cualquier modelo de IA escriba artículos para tu marca, debes darle varios ejemplos de lo que has escrito anteriormente y señalarle guías claras (por ejemplo en un GPT personalizado, un project o un Gem, dependiendo el modelo).

5. La IA resolverá todos mis problemas de negocio

¿Cuál es la verdad?: Esta es una de las grandes mentiras de la IA. La IA puede optimizar procesos, pero no corrige una estrategia débil.

Muchos CEOs o CMOs ven la IA como una bala de plata. No lo es. Es excelente reconociendo patrones y procesando datos, pero no sustituye visión, liderazgo ni cultura.

IBM señala que el 64% de los líderes invirtió en IA sin comprender su impacto real. Y eso es como comprar un Ferrari sin saber manejar. Como lo afirma Harvard Business Review tras un experimento, NO se puede confiar ciegamente en la IA para decisiones de negocio.

6. Necesitamos hacer grandes cambios

¿Cuál es la verdad?: La transformación es incremental, no total.

El enfoque Big Bang, donde todo cambia y se reinicia con una gran explosión suena emocionante… pero rara vez funciona.

Las empresas que logran impacto comienzan por automatizar una sola función crítica: reportes ejecutivos, desarrollo de propuestas, automatización de contenido. Estas pequeñas victorias construyen confianza organizacional y abren el camino a escalar.

Tras ello, la capacitación de pequeñas células y la adquisición de herramientas a nombre de la compañía para evitar filtraciones de información, es el siguiente paso. Pero todo es paulatino; nada nace y se desarrolla de golpe.

7. La IA es un proyecto de tecnología

¿Cuál es la verdad?: Una de las mentiras de la IA más peligrosa y recurrente. La realidad es que el cambio por IA es 20% es tecnología y 80% cultura, liderazgo y estrategia.

Tratar la IA como si fuera otra herramienta IT es enterrarla en el departamento equivocado. Las empresas que ganan tienen líderes capaces de recablear la organización para que talento humano y tecnología operen en simbiosis. La IA debe correr transversal en la compañía, no depender del área de tecnología; debe permear a toda la organización; no necesita hacerse de golpe, pero si en un flujo constante y sólido. Mira el caso de Coca-Cola y la IA.

Y un consejo más: Según McKinsey, las empresas que están generando verdadero valor con IA tienen un patrón común: liderazgo desde la cima. Los CEOs deben estar involucrados directamente, no delegando al área técnica. Si el CEO no entiende el funcionamiento de la IA, al menos en lo general, el fracaso está asegurado.

8. La IA entiende el contexto como un humano

¿Cuál es la verdad?: La IA no piensa y por ende solo simula el contexto. No tiene conciencia situacional.

Aunque un LLM responda de manera instantánea y tenga funciones de deep research, no “entiende” como un humano. No tiene experiencias vividas, ni empatía, ni sentido del momento. En sectores sensibles —legal, médico, financiero— esta limitación puede ser fatal si no se complementa con juicio humano.

Es verdad que ChatGPT ha superado a los humanos en pruebas de diagnóstico médico, sin embargo, una cosa es interpretar un análisis o test de salud y otra muy distinta conocer el historial del paciente, enfermedades adyacentes, condiciones, etc. La máquina es un tremendo aliado, pero nunca un sustituto.

9. Implementar IA es costoso y lento

¿Cuál es la verdad?: Otra de las grandes mentiras de la IA. La realidad es que el ROI puede alcanzarse en pocos meses con inversiones accesibles.

Gracias a herramientas en la nube y plataformas no-code o low-code, implementar IA hoy cuesta menos que una suscripción premium. Por ejemplo: automatizar reportes puede ahorrar más de 10 horas semanales; si transformamos esto en dinero y lo comparamos con el costo de una herramienta, el ahorro económico es notorio para la compañía.

Además, permíteme decirte un secreto: tus colaboradores ya utilizan herramientas de IA aunque no lo digan y muy probablemente están subiendo información de la compañía. No lo hacen con mala intención, sino por eficientar el trabajo. Es mejor enseñarles y dotarlos de herramientas con perfiles corporativos que sean seguras de utilizar para todos.

10. Se necesita un perfil técnico para tener éxito con IA

¿Cuál es la verdad?: La empatía técnica es más valiosa que saber programar.

No necesitas saber escribir código, sino entender cómo funciona la IA y cómo puede ayudarte. Esta habilidad —la empatía técnica— permite tomar decisiones estratégicas con inteligencia tecnológica. Muchos de los líderes de esta revolución no son ingenieros, sino orquestadores del cambio.

Un buen ejercicio es preguntarle a tus colaboradores ¿en qué pierden más tiempo de su día? Y tras conocer las respuestas, buscar enseñarles a automatizar esas tareas con IA. A veces, las soluciones serán más sencillas de lo que piensas.

El Teorema de la Empatía Funcional (FET)

Como verás, rompiendo la barrera de las mentiras de la IA, puedes comprender que el verdadero valor de esta radica en la suma de lo técnico y lo humano. Un modelo de IA solo tiene valor para una empresa si cumple cuatro condiciones simultáneamente:

Si una de estas variables vale cero, el sistema entero vale cero. Punto.

Quien quiera liderar con IA en 2026 debe:


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