Dice el Buen Libro en Apocalipsis 3:16… “A los tibios los vomitaré de mi boca”. ¿Qué tiene que ver eso con marcas o con negocios? Todo. Cuando has enarbolado una bandera, no puedes cambiarte de bando ni quedarte a medias en el compromiso, necesitas ir a fondo si quieres ver el éxito. Esa es la estrategia de marketing de Sydney Sweeney con Novig: Go all the way!
Y quiero dejar algo en claro: no estoy defendiendo si la postura es responsable o no, ética o desprovista de ella, feminista o cuestionable en materia de equidad… lo que estoy asentando es que Sydney, como buena accionista de Novig, dobló la apuesta y creo que le funcionará como estrategia de negocio y marca personal.
Esta semana, cientos de medios te contaron lo mismo: Sydney Sweeney volvió a quitarse la ropa para un anuncio… bla bla…
Pero si nos quedamos ahí, nos atascamos solo en el gossip. Pero lo que acaba de pasar no es un chisme de farándula: es una estrategia de marketing de Sydney Sweeney y Novig pensada con mucho detalle. Es una clase lo que en marketing, y quizá en la vida misma, debería ser regla: if you’re gonna go, go all the way.
Y para entenderlo, hay que ver la jugada completa (para seguir hablando con los términos adecuados); incluida la respuesta de una marca gigante que, curiosamente, llega al debate un paso tarde.
Lo que pasó con el nuevo anuncio de Sydney Sweeney (en 60 segundos)
En septiembre, Novig, una plataforma de predicciones centrada solo en deportes, lanzó su primera campaña nacional: Just Sports. La protagonista fue Sydney Sweeney, casi desnuda, cubierta únicamente por accesorios de “deportes”.
La reacción fue inmediata. Varias atletas, entre ellas la nadadora olímpica Ariarne Titmus, criticaron que el anuncio reducía el deporte femenino a un truco publicitario. A Sweeney la tacharon de antifeminista y de hacer retroceder décadas la imagen de la mujer en el deporte. Analizamos ese caso aquí.
Lo esperable en un mundo políticamente correcto era una disculpa, un comunicado o un silencio estratégico. Pero el 11 de octubre, Sweeney publicó en Instagram un segundo anuncio, aún más subido de tono: sin nada en la parte de arriba del cuerpo, con ropa interior de Novig y cubriéndose con balones de fútbol americano. El copy: No BS. Just sports.
Y el guion es lo más interesante. Abre burlándose de que haya hombres adultos haciendo hojas de cálculo para apostar por el color de su ropa interior. Luego remata con el argumento de fondo: hay plataformas donde la gente apuesta por guerras y eventos mundiales; Novig solo es deportes.
Páginas como Polymarket permiten a los usuarios crear contratos y apostar dinero real sobre prácticamente cualquier acontecimiento del mundo real.

Por qué la estrategia de marketing de Sydney Sweeney es “go all the way”
Primero: no retrocedió. Cuando una marca o una persona recula a medias, pierde dos veces. Pierde a quienes la criticaban, porque nunca la van a perdonar del todo, y pierde a quienes la apoyaban, porque la ven débil. Sweeney no reculó: dobló la apuesta.

Segundo: convirtió la crítica en el mensaje. No ignoró la polémica, la puso en el centro del anuncio. La burla sobre su ropa interior es un jiu-jitsu narrativo: usa la fuerza de aquello con que la atacaban para impulsar la secuela de la campaña.
Tercero: escondió un argumento serio y le pegó a su competencia. El contraste “nosotros solo deportes, otros apuestan con guerras” es casi un posicionamiento ético. El propósito del discurso es marcar una línea clara de separación. Mientras sus rivales comercian con guerras, política o su propia ropa interior, Novig promueve “Just Sports” (Solo Deportes). La plataforma busca posicionarse como un mercado regulado y transparente enfocado única y exclusivamente en estadísticas de partidos, atletas y ligas deportivas tradicionales.
Cuarto: usa una accionista, no un influencer. Sweeney no es solo la cara contratada; es accionista de Novig. No puede dar un paso atrás sin dañar su propia inversión. Por eso puede ir con todo: su incentivo y el de la marca son el mismo.
Powerade: la respuesta noble que llegó tarde
Ahora la historia se pone todavía más interesante. Powerade, propiedad de Coca-Cola, respondió con su campaña Never Just Sports, creada por Ogilvy. Su mensaje: en el deporte no hay nada “solo”. La pautó en Times Square, el mismo lugar donde Novig había mostrado a Sweeney, con atletas reales sudando, compitiendo y llevando su cuerpo al límite.
Es una buena campaña. El concepto es inteligente, el insight es correcto y la causa es noble. Entonces, ¿cuál es el problema?
El timing. Novig lanzó Just Sports en septiembre. Powerade publicó su respuesta el 12 de octubre, un día después de que Sweeney ya había lanzado su segunda jugada. Para cuando Coca-Cola contestó el primer movimiento, Novig ya iba en el segundo.
Es como en el ajedrez: Novig juega con blancas y lleva la delantera; Powerade apenas reacciona. Y lo extraño es que estamos hablando de Coca-Cola, una de las empresas con más recursos y más experiencia publicitaria del planeta. Lo que nos dice algo que en marketing es común pero lamentable: animal grande, animal lento.
Marketing de polémica: lo que tú te puedes llevar a tu marca
No necesitas a Sydney Sweeney ni un espectacular en Times Square para hacer marketing de polémica que funcione. Antes de lanzar tu próxima campaña polémica (o de responder a una crítica), pásala por este filtro de cinco preguntas:
- ¿Tengo convicción real o solo quiero llamar la atención? Ir all the way funciona cuando crees en lo que haces. Si a la primera crítica vas a recular, mejor no empieces. Una provocación a medias es peor que ninguna. Toma partido y atrévete a ser una marca amada u odiada.
- ¿Hay un argumento de fondo debajo del ruido? La provocación de Novig escondía una diferenciación clara: solo deportes. Si tu polémica no apunta a algo que tu marca hace distinto, solo es ruido y se va a apagar. Emperradamente diferente, ése es el mejor secreto de marketing.
- ¿Puedo convertir la crítica en contenido? Antes de redactar la disculpa, pregúntate si la crítica puede volverse el siguiente capítulo de tu historia. No siempre se puede, pero cuando sí, es oro.
- ¿Quién está realmente comprometido? Sweeney es socia, no solo vocera. Si vas a usar un embajador o un influencer, busca que tenga incentivos alineados contigo; si no, será el primero en bajarse del barco cuando lleguen las críticas.
- ¿Qué tan rápido puedo moverme? La lección de Powerade: tener razón tarde no vale tanto como tener iniciativa a tiempo. Si vas a responder a un competidor, hazlo mientras la conversación sigue viva. Y si vas a liderar, ten listo tu segundo movimiento antes de que el otro termine el primero.
Una advertencia honesta: ir all the way no significa ir sin límites. Define antes tus líneas rojas, lo que nunca harías aunque genere atención. La valentía sin criterio no es estrategia, es imprudencia.
La diferencia entre ver la noticia y entenderla
Puedes estar de acuerdo o no con Sydney Sweeney. Puedes pensar que el anuncio es brillante o que es un retroceso. Las dos posturas tienen argumentos.
Lo que no puedes negar es que, mientras una de las marcas más grandes del mundo seguía armando su respuesta, una startup y una actriz ya habían movido dos veces el tablero. Esa es la verdadera lección de la estrategia de marketing de Sydney Sweeney.
En marketing, como en la vida, las medias tintas casi nunca se recuerdan. Recuerda: “A los tibios los vomitaré de mi boca”. Así que la próxima vez que dudes entre tibio y valiente, recuerda: if you’re gonna go, go all the way.
Si quieres mantenerte al día con artículos como este, puedes recibir los contenidos en tu mail.
Y si necesitas una capacitación, conferencia de marketing o asesoría para tu negocio, contáctanos.


Deja un comentario